Luego de varios ensayos tras ensayo, el día llega,
Es el momento de dejar a un lado quien en verdad soy, para ser alguien mas.
Ser esa persona que me viene acompañando desde hace un par de ensayos.
Esa que ocupa mi cuerpo y mi mente, esa que me permite ver el mundo desde otra perspectiva.
Que muestra una faceta diferente, parecida, igual, a quien yo soy.
Es hora de jugar, de mostrar de lo que soy capaz,
De entretener, de disfrutar, y lograr la meta máxima...
Los aplausos.
Poco a poco voy dejando de ser yo,
Mi ropa y mi maquillaje ayudan en mi transformación,
La adrenalina se va haciendo presente, y se mezcla junto con los nervios,
Suena el primer timbre, ya no se sienten tantos chistes entre camarines,
La seriedad se va apoderando de nosotros, solo se dejan ver alguna que otra tímida sonrisa.
Nos reunimos para repasar por ultima vez el libreto,
Algún trago de agua para aclarar la garganta,
O de whisky para ayudar a la desinhibición,
El segundo timbre interrumpe el repaso de letra,
Ya no queda mas que un último timbre para la hora de la verdad,
Dejamos los camarines atrás, para acercarnos al escenario,
En silencio escuchamos el publico ubicarse,
Sin perder más tiempo, el director nos da las ultimas palabras de aliento,
A disfrutar y a divertirse, eso es lo mas importante,
MIERDA!
Junto a nuestro pequeño grito, el tercer timbre suena de fondo.
Ya está, se acabo el tiempo.
Poco a poco las voces se van apagando, la gente va desapareciendo,
Quien debo ser ya se apodero de mi cuerpo y de mi mente,
Solo mi exterior es en verdad quien soy,
Tomo la ultima bocanada de aire y desaparezco
Mi cabeza ya no piensa como yo, mi visión del mundo ya no es mia...
Todo cambia...
La oscuridad se apodera de quien soy y de mis compañeros,
La música comienza a sonar, y como por arte de magia se lleva los nervios
Y la adrenalina es la necesaria para que todo salga como debe ser.
La música termina, y los aplausos impiden el silencio.
Quien soy ocupa su lugar en el escenario...
Poco a poco me vuelvo a sentir yo, en la piel de quien soy...
Puedo sentir que ese el mi lugar, que pertenezco ahí,
La felicidad irradia por mis venas,
El publico ríe, y aplaude...
Sin saberlo me transportan a la cima de mi alegría,
No quisiera marcharme nunca de ese escenario, no hay mejor lugar que ese.
Mis emociones están a flor de piel. Y mi corazón salta debido a eso.
Las horas vuelan, y no me doy cuenta que ya es hora de decir adiós.
Por mas tristeza que eso me dé, el publico no debe notarlo.
Es mi momento de saludar, en mi rostro se dibuja la sonrisa de quien soy,
Y camino hacia el proseño.
Y en ese momento vuelvo a mi gloria,
Sin saberlo, el publico me regala lo mas preciado, los APLAUSOS,
Esos que dejan atrás mi tristeza, llenándome por completo.
Mi sonrisa, ya no es de quien debía ser, sino que es la mía propia.
Ya no queda mucho de quien debía ser,
Mi cuerpo y mi mente me responden nuevamente, y muchas emociones están en juego.
Soy feliz, no dejo de sonreír, y no quiero dejar ese lugar.
Me siento viva.
Pero todo tiene un final,
El telón se va cerrando, la gente va desapareciendo,
Y la realidad vuelve a rodearnos.
Pero nadie me quita lo bailado, ni se olvida de mi baile.